miércoles, 26 de junio de 2013



COMENTARIO POLÍTICO AL CAP X

"La legalización de la droga"


1. Hacerse el de la vista gorda, “el inocente”, el que no sabe lo que está mal.

2. Justificarse ante lo que está mal, bajo el pretexto de que otros lo hacen.

3. Llamar norma-l a lo dañino, convertir en norma el mal.

Estas son las estrategias de autoengaño para no asumir responsabilidades y evadir la conciencia, la ley interiorizada, la censura; ante un interés “inconfesable” a sus ojos.

El asunto es que, quien así se engaña, lo engañan. El propio sujeto es el perfecto cómplice de los “abusadores”, de quienes atropellan los derechos y dignidad ajena y lejos de lograr lo deseado, terminan enredados en situaciones peligrosas de las que difícilmente podrán salir y defenderse.

Llama la atención, ahora que se discute la legalización de la droga, como políticos y gobernantes:

1.    Desestiman (se hacen de la vista gorda) las consecuencias en salud y seguridad, los efectos económicos y sociales, bajo el pretexto de reducir la violencia entre carteles y los fenómenos de corrupción. Parecen olvidar que ya pasó con la legalización del alcohol. Pues quienes se acostumbran a grandes ganancias sin trabajar, migran a otras formas de delito. Del alcohol a la droga y de la droga a la trata de personas. ¿O es que también la irán a legalizar?, con los mismos pretextos, que no es más que una justificación ante su incompetencia y deshonestidad, pues el problema de la corrupción, no está en el delito sino en la conciencia del funcionario.

2.  Se justifican en que otros Estados lo han hecho. Pero no analizan las diferencias y consecuencias.

3.  Pareciera que quisieran acabar con el delito y sus consecuencias, acabando con el Estado de Derecho. “Nada es punible, todo está permitido”, “todo es legal” y así resolvemos los problemas y sus efectos. Esta posición “ingenua”, "¿inocente"? de desestimarlos, nos lleva a situaciones peligrosas de las que difícilmente hay retorno, como sucede con el alcohol, el cual varios países lo padecen como un problema de salud pública.

Quienes así piensan, no han considerado:

  • La destrucción de proyectos de vida.
  • La tragedia familiar.
  • El impacto social por la violencia causada por los adictos
  • Los efectos económicos por “improductividad” de los drogo-dependiente.
  • El costo para el sistema de salud.

El gobierno que así obra, evade responsabilidades y las traslada a la sociedad, a las familias, al sujeto. Pues no actúa como contenedor de un mal, sino que deja la responsabilidad a la ciudadanía. Pasamos del “imperio de la ley” al del “libre albedrío”, posición más propia de la Iglesia, pero  no del Estado, cuya obligación es velar por el bien común. Y un drogado, es un peligro para la sociedad. Se empieza con la marihuana, pero los carteles continuarán ejerciendo el negocio con las demás drogas, y las razones que hay para legalizar la marihuana, serán las mismas para legalizar el resto.

Los defensores de la legalización nos quieren hacer ver que actúan de manera “muy profesional”, pero la realidad es que otros son los intereses y son personales, no sociales.

Que los Estados no resuelvan sus índices de corrupción, no es problema de la droga: J.M. Santos corrompe el Congreso con dineros del Estado, los criminales, aunque no sean narcos, a los jueces, la ciudadanía a los guardas de tránsito cuando infringen la norma, etc. Es en realidad una falta de “controles efectivos”, que vuelven cultura la transgresión, la burla de la ley.

Caminar por la vida con rectitud, escoger el camino del bien, es más difícil e incomodo, pero menos peligroso. Legalizar, convertir en norma-l la droga, justificaría a quienes no incurren en esa adicción por evitar la sanción social. Pero acabar con esta, y facilitar el acceso al consumo, lo incrementaría. ¿Cuántas personas ingerirían alcohol, si lo tuvieran que adquirir en una olla?
 .
El problema de la violencia entre pandillas y carteles, se acaba con un Estado efectivo y este para llegar a serlo, tiene que acabar con la corrupción y para lograrlo, necesita gobernantes honestos y en su defecto, medidas efectivas de control ciudadano. En Colombia por ejemplo, el narcotráfico se ha fortalecido en los gobiernos liberales de López, Turbay y Samper y los abanderados de la despenalización, Gaviria y Samper, son también liberales.. Pero en general, a los gobiernos les ha faltado firmeza para combatir el narcotráfico. Tuvo que intervenir el gobierno de los EEUU, por medio de la des-certificación para que se tomaran medidas al respecto. Algunos por debilidad, otros por desinterés y otros por excesivo interés en que “el negocio”, lejos de acabarse, deje de ser perseguido por la ley. Pero legalizar, es eso… negocio, no una solución al problema social (como sociedad, como familia, como sujeto).

¿Qué tal que la ciencia  hubiese claudicado en la lucha contra la lepra, en sus más de 2.000 años de existencia?, ¿Desistimos entonces en la lucha contra el cáncer y el sida y más bien desde el gobierno, decretamos que es normal?


LAS TRAMPAS DEL LENGUAJE

Ø  Llamar “justicia transicional” a la impunidad.

Ø  Llamar “guerrerista” a los que buscamos justicia.

Ø  Llamar “cultura” al salvaje espectáculo del sadismo, que son las corridas y otras formas de maltrato animal.

Ø  Llamar “nerdos” a la gente responsable.

Ø  Llamar “vivos” a los deshonestos.

Ø  Llamar “democracia” a las dictaduras que engañan a los electores y defraudan las urnas.

Ø  Llamar “justicia” al sistema penal Colombiano, que no penaliza de forma real, sino simbólica,  Con la casa por cárcel y excarcelación para los delitos de menos de 4 años de condena.

Ø  Llamar perdón a una “íntima complicidad” con el perverso, no arrepentido.

Ø  Llamar guerrilla a las Farc, cuando no se trata de un ejército del pueblo que se subleva ante una dictadura, sino un grupo delincuencial, con ambición de poder, como Pablo Escobar, que intenta “someter” la sociedad a sus intereses e imponer “su” dictadura, su concepto de Estado al servicio de “sus intereses”.

Ø  Llamar paz al sometimiento de un pueblo civilizado, no violento y desarmado, ante los criminales por el solo hecho de estar fuertemente armados y obligar a la población a aceptar sus condiciones (pues es difícil creer en la transparencia del referendo, en un gobierno TRAMPOSO) en nombre del “derecho a la paz”; cuando se violan los derechos a la verdad, a la justicia y a la reparación de las víctimas y en lo real,  este negociación no traería paz, al contrario, la violencia recrudece por el incremento de la criminalidad de los desmovilizados.

Más allá de las palabras, esta la realidad que no se deja engañar.








CAPITULO X 

LA INOCENCIA

La forma de escamotear lo ético ante si mismo


Gabriela. Es  joven universitaria, consulta  por angustia ante la muerte. Dentro del proceso  clínico  se presenta  el siguiente sueño que será un anticipo  de lo que sucedería luego.


Sueño 

Venía a cita, usted me esperaba en la casa de  al lado y era su casa. Era un desorden horrible, los techos eran de sábanas. En la pieza de la cita, estaba  la profesora de Psicología de la familia y yo contaba un sueño: “Yo había salido de un lugar y ya no era posible volver  a ese lugar porque ya no cabía en él”.  La profesora decía que ese sueño quería decir: “Que yo no podía volver a ser niña, porque ya  no cabía en el cuerpo de niña”. Usted me decía que la cita iba  a seguir siendo  en  esa casa, me cogía la cara y me decía que rezara tres  Aves Marías para  que se me cumpliera un deseo.

Cuando estaba entrando, saludaba a su  hija  y le  decía: “Ola Natalia”, yo no se si su hija, se llama  Natalia.

Manuel,  mi hermano, entraba conmigo a  consulta pero lo hacia salir cuando iban a interpretar el sueño porque me daba pena que escuchara.

Asociaciones:

-Gladys era una profesora a la que se le notaba la bronca por un compañero. Llegó a decirle: “No te soporto”, él con su respuesta la dejó en ridículo.

-Cogerle la cara: fue el gesto de un señor  al que visite para  que me ayudara  a conseguir empleo, él lee las cartas y reza para que  a uno se le abran posibilidades. Allá me llevó una tía materna.

-La casa sucia: es permiso a lo incorrecto, como los psicólogos del estilo de L. Uno no siempre va a estar en lo correcto. Usted es tan buena psicóloga, tan arreglada, que en su casa no tenía que ser así. No todo podía ser perfecto.

-La casa de la psicóloga: El psicólogo de una compañera, tiene su consultorio en la casa.  Él es muy buen psicólogo, habla  del Tarot, de la reencarnación y del aura. Pero a mi no me gustaría que las citas fueran en su casa.

-Su hija  era bien educada y el que hiciera las tareas en el piso, no tiene nada. Mi hermano en la consulta: yo no quería que escuchara la interpretación.  El me pregunta: “Por qué sigo yendo  a terapia, por qué voy tanto?”. Toda la gente que no va donde el psicólogo piensa eso. La gente cree que es magia y que con pocas citas es suficiente... Son ignorantes.

Bajo sábanas: la sexualidad

T.: Qué es lo que quiere saber de mí?

P.: Lo que piensa de lo que esta bien y que está mal.

Quería que fuera como Gladys; toda una psicóloga y reaccionar así, dejar ver sus emociones, igualarse con él.

Quería ver que los médicos  también se mueren. Que no sea tan perfecta.

NOTA. Cuando inicia consulta, es por miedo a la  muerte. Ella  solía decir, cuando hacia algo incorrecto: “Mi papá me va a matar”.  La muerte era un castigo por haber hecho algo incorrecto.

Interpretación:

Deseaba entrar en la intimidad  de la terapeuta y encontrar que no era tan correcta. Eso sería un permiso para actuar incorrectamente.


«««


 Una semana después llega a consulta y narra la siguiente experiencia:

“Mi tía  me llevó donde  el señor que lee las cartas, fuimos porque allí iban a estar el Secretario de Salud y el rector de una prestigiosa universidad pública. El objetivo era entregarles la hoja de vida. Él me pasó a su oficina porque me iba ha hacer una limpieza de aura. Me pidió que me quitara la blusa y me echó una crema. Me puse nerviosa pero el me decía que todo era  muy profesional.  No se quedó ahí porque el  insistía en señalarme  el punto G.  No podía decirle que no. Él si sabía lo que estaba haciendo. Para que me pareciera normal me decía que él estaba muy contento por toda la confianza que yo le había dado. Trataba de convencerme de que lo que hizo fue muy profesional y no había nada malo.  Él me trataba como si me estuviera manejando. Me trató como una niña. Todo lo que me decía, yo le decía que si era verdad, aunque sabía que no estaba bien; que yo tenía la razón y no me defendí, eso me da rabia. Tengo rabia con él, pero más conmigo.

Gladys  decía: “no cabe en el cuerpo de niña”. Si estuve en el cuerpo de niña,  pero pensaba diferente. Al salir,  traté de engañarme y creer en lo que él decía. Pero yo sé, que no  está bien.  Las tías maternas me quieren hacer ver que no pasó nada. Han sido amigas de él y tienen negocios con él. Por eso no quieren creer. Ahora temo, porque él conoce todas las partes donde mande hojas de vida.

T.: ¿Cómo relaciona esa experiencia con el sueño anterior?

P.: Los tres representan un alivio
1.   Gladys que deja ver su intimidad, me descansa verla  que siendo tan correcta podía hacer eso en clase. Ver que todo no es  tan estricto. Lo correcto no es que un profesor le tenga bronca a un alumno y ella se lo permitía tranquilamente
2.   La terapeuta, en la intimidad de su casa, se permite el desorden.

3.   El señor del Aura: manipula la intimidad. No era correcto en el manejo de las roscas y eso me gustaba.

T.: Darse cuenta que la psicóloga se permitía  a sí misma lo incorrecto, le produce alivio ¿Por qué?

P.: Porque entonces yo puedo ser así (seguir su mal  ejemplo)

T.: ¿Qué asocia con el cuerpo de niña?

P.: Por inocente.  No tienen toda la responsabilidad de lo que hacen. Al niño lo justifica la inocencia de no saber que está bien y qué esta mal.
En el mismo sueño pensaba que ya era hora de tomar decisiones. Decidir qué está bien y qué está mal. Antes de ir sabía que él podía hacer algo así  porque me había bajado el  cierre de la blusa. Pero no pude decir que no.

T.: ¿Por qué? Relaciónelo con el sueño.

P.: En el sueño quería encontrar que en su intimidad no era correcta. Y me gustó encontrar ese desorden.....está bien no  ser  tan estricto.

Interpretación:

Su deseo homosexual dirigido a la analista (“escudriñar su intimidad bajo sabanas” y que esta, le permitiera ver sus emociones), lo realiza con este señor. Ella sabe que no está bien, pero cede ante un deseo “inconfesable”, que en lo real, aparece como “intriga” laboral. Para poderse permitir “lo incorrecto”, se hace la de la “vista gorda”, la inocente, la niña “ingenua”.

En este proceso, no sólo “invierte” su sexualidad, sino la realidad, pues lejos de abrirse puertas laboralmente, las cerró, pues ahora teme, porque él sabe, donde envió hojas de vida y la puede presionar. Pero también “invierte” los valores: “ver como muy profesional y no había nada de malo, en lo que no estaba bien”.


Sueño.

Íbamos en su carro, usted me dejaba por el Éxito de Laureles. Cuando me iba a bajar me decía que me pusiera el cuello ortopédico, yo le decía que no me lo podía poner porque tenía mucho dolor en el cuello

Asociaciones:

* Éxito de Laureles. Comodidad.

* Cuello ortopédico. Nos obliga a caminar  “derecho”;  ir por el buen camino.

Interpretación:

Usted busca lo cómodo – El Éxito-. No quiere caminar derecho – ponerse el cuello ortopédico, le resulta doloroso.

P.: Pero el Éxito de Laureles, también es peligroso por la terminal de buses.

T.: Es que  el camino fácil  - de la comodidad- suele ser peligroso.


***

Un día, trae a consulta, una preocupación: “Mi hermano  está fumando marihuana, ya lo sabía pero no lo quería creer, pero R. me lo confirmó. El le hace caso a mi mamá, pero se muere donde yo se lo diga, aunque lo sospecha.

T.: Hacerse de la vista gorda no resuelve los problemas, los prolonga y ser cómplice los permite.

P.: Es que yo quisiera verlo como en la casa de R. que es normal, incluso la cultivan para su consumo y la mamá le da plata para comprarla.  Él no tiene que hacerlo al escondido porque para ellos es normal.

T.: ¿Con verlo como normal, se acaba el problema?

P.: Puede volverse adicto. Es mejor oír mi conciencia y decirle a mi mamá. Es lo que debo hacer aunque no me guste la idea.

Tengo esa certeza;  antes no lo hubiera podido decidir por la duda entre lo que debo hacer y lo me gustaría hacer.



CONCLUSION:

Una salida para escapar de la conciencia, es  no saber lo que está bien y lo que esta mal.  Al niño lo justifica lo inocencia.  No tiene responsabilidad de lo que hace.

Para ella la  “rectitud”  es una  carga dolorosa (como un cuello ortopédico), porque prefiere  la comodidad,  de hacerse  la  que no ve lo que está  bien y lo que está mal,  de hacerse  la inocente,  legitimando lo malo –como  la droga-  para vivir  tranquila.  Pero esta  posición  es una negación  de la realidad,  que más  temprano  que tarde  le hará  ver,  que no porque legitime  las cosas,  éstas son  menos dañinas,  menos malas

viernes, 14 de junio de 2013



¿INSTINTO ANIMAL?

Quienes piensan que los animales actúan solo por instinto, no los conocen. Ellos, al igual que nosotros, que también somos animales, tienen psiquis (alma) y muchas de sus actuaciones, que uno pensaría son instintivas, en realidad, son aprendidas; tienen personalidades diferentes y quien lo fuera creer…conciencia. Es el caso de Simón, un criollo de temperamento apacible, que en muy pocas ocasiones en sus 10 años, se le ha visto irritado y solo una vez, enfurecido. Fue a causa del ataque que sufrió de parte de un labrador recién recogido. Intente separarlos cogiendo al labrador con la mano y retirar a Simón con la pierna; la misma que el mordió en su ataque de rabia, Los días siguientes, pasó echado en los rincones de cara a la pared en un retraimiento inusual. Al tercer día, estando con mi hija en el comedor, se acercó a ella sin mirarme. Pensé que estaba molesto conmigo por haber traído su agresor a casa. Ella le habló y le dijo que me pidiera disculpas que yo le perdonaría. Entonces se volvió hacía mi y con sus manita me rasco el muslo, mientras me miraba ansiosamente a los ojos. Le dije que: “si lo perdonaba, pero no lo volviera a hacer”. Entonces se bajó, meneo la cola por primera vez en tres días y volvió a su comportamiento habitual. Entonces entendí, que su “aislamiento voluntario”, era una forma de auto castigo y se sentía mal por lo sucedido.

En ellos he descubierto valores, cada vez más escasos en los seres humanos:

Ø  SIMON Y LA SOLIDARIDAD: El criollo del que venimos hablando, es hijo de Milly y uno de los cachorros a los que no se les pudo conseguir hogar. Desde pequeño mostró rasgos de personalidad llamativos, como por ejemplo, su perseverancia para superar obstáculos y conseguir lo que se proponía, pero sobre todo, su solidaridad; pues cuando alguno de los otros perros es aislado en el patio como castigo, él le hace compañía.

Ø  MILLY Y LA RESPONSABILIDAD MATERNA: Esta es una criollita, que recogí pocos días antes del parto. Me llamo la atención que una vez dio a luz, le perdió el gusto a los paseos y se desesperaba por retornar al nido. Pero su sentido de protección se hizo aún más evidente, la noche de invierno que saque a Lupita (la más pequeña de la cría) del nido y me la lleve para acostarla en mi pecho y calentarla con la técnica del canguro que utilizan con los prematuros. Al momento vi a la mamá buscándola por la casa, la llame y le indique el lugar donde la tenía y se acostó tranquila. Al día siguiente en cuanto se enfrío la noche, llego con ella en el hocico y me la deposito en el pecho

Ø  NIÑO Y LA FIDELIDAD: Este era un freish pudle, rescatado de una terraza en la que permanecía a la intemperie. Vivía enamorado de una perrita vecina y hacía todo lo posible por escaparse tras ella cuando la encontrábamos durante el paseo y en sus épocas de celo, le dedicaba largos y sentidos conciertos desde el balcón. Sin embargo, a una labradora que se le ofrecía abiertamente cuando estaba en calor, ni siquiera la miraba. “Los perros, no son tan perros”.

Ø  BAMBY Y LA HOSPITALIDAD: El es un criollo que lejos de ser territorial, es profundamente hospitalario. A todo perrito que ingresa nuevo al hogar, lo acoge, comparte su espacio, le brinda afecto y confianza, hasta cuando se siente en casa.

Ø  JUANA Y LA TOLERANCIA: Esta a diferencia de Bamby, no es acogedora; pero tampoco es agresiva. Aunque algunos le resultan francamente antipáticos, no les hace difícil la adaptación. No se mete con ellos, pero tampoco se deja fastidiar


“LA BESTIA”.

En alguna ocasión, fui a la facultad de Veterinaria de la U. de A. que tenía en ese momento a su cargo el cuidado de los animales abandonados. Vi un criollo con cuello Isabelino y un 40% de su cuerpo cubierto por una costra verde. Pregunte lo que había sucedido y me explicaron  que se había acercado a un lugar de comidas y le habían arrojado algo caliente. Conozco ese dolor y es tan intenso, que el tramal apenas si lo mitiga. Ese día comprendí porque el infierno lo representan con llamas. De imaginar lo que había padecido ese animalito –por varios días, los suficiente para que la herida se infectara-, solo, con hambre, frío, sed, fiebre y dolor, sentí y pensé lo que solo Dios conoce, pero entonces entendí hasta donde puede llegar un ser humano, si libera sus demonios; aún, con JUSTIFICADA RAZON.


Como contrapartida a la bestia que quemo a este animalito, puedo dar testimonio de que la criatura más compasiva y generosa que conozco, entre animales y humanos, es BENJAMIN. Este es un criollo de tamaño mediano, casi como un labrador; que apareció por mi casa aullando de hambre. Le di comida y empezó a buscarla hasta que se quedó en el corredor del jardín. Entonces le puse una colchoneta para que durmiera en las noches y cuando empezó el invierno, una carpa. No lo entraba a la casa porque me parecía muy pequeña para su tamaño. Un día llego con una freish pudle pequeña con el tren trasero lastimado; caminaba con dificultad; seguramente porque perros más grandes intentaron montarla. Bengy a diferencia de ellos, la ayudaba a subir a su colchoneta con el hocico, que aunque bajita, le representaba dificultad. Cuando le sacaba la comida, dejaba que ella comiera primero y le hacía guardia para que otros perros no la molestaran. Ese hecho me conmovió profundamente; él, como la viuda del evangelio, TENIA POCO (una coca de comida y una colchoneta)  PERO LO DABA TODO. Los seres humanos más generosos que conozco, comparten lo que tienen, otros dan lo que les sobra y muchos otros, desafortunadamente, ni eso; y si pueden, le quitan al otro lo que necesita..

Bengy me dio una gran lección, “lo pequeño no era mi casa, sino mi corazón”. Después de varios meses, entró a formar parte del hogar, vivió con nosotros por varios años y ahora que lo he perdido, confieso con profunda pena (como vergüenza y dolor), “que su alma, fue más grande que la mía” y eso no me permitió darle, todo lo que él se merecía de manera oportuna. Esa culpa me acompañara hasta la muerte, pero me permite no caer en el mismo error y tener presente que el bien QUE TENEMOS que hacer, es ahora y no mañana, porque no somos dueños del tiempo y la oportunidad pasa y que, “el bien no es la ausencia del mal, más bien al contrario; el mal, es la ausencia del bien”.


¿QUIENES SON LOS DESALAMADOS?


A través de los siglos, aún a los seres humanos, se les ha tratado con crueldad bajo el principio de que son animales,”porque no tienen alma”:  los negros, los indios, los esclavos. Pero no solo a ellos, a los niños y a las mujeres, simplemente, “al indefenso”. Y se justifican en que no tiene alma, para darle rienda suelta al demonio del sadismo. Y llegan el colmo del cinismo, de llamar “cultura” al espectáculo donde el sufrimiento del indefenso, les produce regocijo: las corridas de toros, los gladiadores, el circo romano, las peleas de gallos, de perros, el coleo, las corralejas, etc. Y lo más grave, es que muchos gobiernos legitiman la barbarie. ¿Dónde está la ética y la moral de estos gobernantes?¿Quiénes SON LOS DESALMADOS?

martes, 28 de mayo de 2013

COMENTARIO POLÍTICO AL CAP IX.

“Repitiendo la historia”

A esta joven lo único que la contiene para no liberar lo instintivo, es la sanción social: “para que no me juzguen, no soy capaz de ser franca”, porque entonces: “sería tachada de loca, mezquina, irreverente, detestable y herir a mucha gente”. Pero si la sociedad tuviera la misma actitud de Juan Manuel Santos de no juzgar y tachar a los que: “fieles a sí mismos”…”se contraponen a lo social” (los narco-terroristas), su estructura libertina sin Dios y sin ley; sin valores, ni principios; nos llevarían al caos. De hecho, si hemos tenido 50 años de violencia y no hemos alcanzado el desarrollo económico y social propio de nuestros recursos naturales y humanos, es porque hemos estado gobernados por chusmeros, que en todas sus formas de lucha, han mantenido la “violencia” en el campo (a través de las Farc) y la “corrupción” en el Estado, desde donde sus cómplices (los liberales), han legislado, administrado justicia y han gobernado a favor del crimen. En este país tienen más garantías los criminales, que la gente de bien. Hay que ver las penas irrisorias con que castigan a los corruptos, cuando lo hacen y que salen ricos con dineros del Estado.

No es coincidencia que esta joven tramposa, traicionera e hipócrita, sea de perfil político: “estudio las personas para saber que les gustaría oír y tengo trato especial para cada cual”…“oculto lo que los hiere y decepciona. Omito cosas y  cambio versiones, para que no me juzguen”…”les miento para complacer”. Y cuando traiciona a su amiga, actúa de forma liberal, “sigue su instinto, la ley del más fuerte”…”que se contrapone a lo social”. Muy propio del liberalismo del país, que por tramposos y traicioneros, se han mantenido en el poder; gracias a la maquinaria que fortalecen con recursos del Estado. De hecho, después del Frente Nacional hasta la llegada de Uribe, de 7 gobiernos (1974-2002), 5 fueron liberales y a los 2 conservadores (Belisario y A. Pastrana), los dejaron subir a apagar los incendios que dejaron Turbay y Samper. Una vez recuperado el equilibrio, volvían al poder; y no por populares, sino por tramposos. Para muestra un botón: Juan Manuel Santos.

Tenemos que recordar, que una vez terminó el Frente Nacional, llegó a la presidencia Lopez Michelsen, a quien se le recuerda como el santo; porque a un mes de gobierno, tenía a millones de Colombianos arrepentidos. J.M Santos batió record, en el momento de la posesión, empezamos a darnos cuenta que nos había traicionado, sospecha que se ha  confirmado con el tiempo.

Es de López Michelsen, de quien recuerdo el primer escándalo de corrupción con la construcción de una carretera al Llano, que poco beneficiaba la región pero pasaba por su finca. No sé qué tan cierta sea esta afirmación, pues en ese entonces, poco me interesaba la política. Pero de lo que si tengo certeza, es del florecimiento de la economía “marimbera” (marihuana) y del fortalecimiento de la maquinaria electoral que llevó a Turbay a la presidencia. Pues esa noche iba ganando Belisario y al día siguiente a las 7:00 am, teníamos un presidente de escasa favorabilidad: Turbay, en cuyo gobierno, el narcotráfico se fortaleció de tal manera, que creó una inflación que colapsó la economía y por primera vez, escuche hablar de concordato; figura utilizada por las empresas en quiebra como Coltejer, empresa emblemática de Medellín, solida como tantas otras víctimas del nuevo actor de la economía, que se convertiría en un actor decisivo en la política, pues no solo pretendieron llegar a la presidencia con Pablo Escobar, como sucede hoy con los NARCO-TERRORISTAS de las Farc, sino que pusieron “su presidente”: Samper, como de hecho lo hicieron las Farc con Juan Manuel Santos. Ambos, Samper y Santos, para sorpresa del país, tenían “nuevos” mejores amigos. Y aún después de esa experiencia, no se ha creado la figura de “revocatoria de mandato presidencial”.

Y si en esos 28 años, la violencia y el crimen organizado continuaron su curso, es porque aun los gobiernos conservadores de Andrés Pastrana y Belisario Betancur, no creyeron en el Estado de Derecho, sino en la negociación con el crimen: “no juzgar”, “no tachar” (no penalizar), a los que se contraponen a la sociedad.

Preocupa entonces, que un político perverso y antisocial (ver comentario político al cap 1), como Juan Manuel Santos,a través de los medios este difundiendo “sus ideas liberales”- sin espacio en los medios, en igualdad de condiciones (horario, duración y frecuencia), para plantear las tesis contrarias, con las que muchos comulgamos- que tan dañinas han resultado para el imperio de la ley y el desarrollo social.

 Lo que sucede en Venezuela hoy (como un espejo), me permite comprender lo que ha sucedido en la política nacional. Y es que, cuando los “Chusmeros”  gobiernan, la violencia, la corrupción, la impunidad y la pobreza, se apoderan del país. Venezuela ha iniciado un tortuoso camino, que nosotros no hemos podido superar. Porque cuando los perversos llegan al poder, es difícil que salgan de ahí, cualquier cosa vale para mantenerse, porque ellos no reconocen leyes, ni limites y el Estado que esta para proteger a la sociedad civil de los criminales, protege a los criminales de la ley, por “negociaciones de paz”. Llegan al poder y entonces” ellos
  son la ley” (no sus representantes y defensores), porque gobiernan sin Dios y sin ley.

Los liberales tan afines al socialismo del siglo XXI, no creen en la ley, “su deseo es la ley”. Por eso la delincuencia se crece y fortalece, incluso, al interior del Estado,







CAPITULO IX

LA HIPOCRESIA

La forma de escamotear lo ético ante los otro 

Amparo  es una joven universitaria  que consulta  por ansiedad,  dentro  del proceso  de evaluación se presenta  el siguiente  incidente:

P: “Terminé con el novio esta semana.  Su novia era mi mejor amiga,  cuando  él le terminó,  intentó suicidarse tomándose algo.  Yo no quiero estar en relaciones conflictivas. El es muy intenso para lo positivo y lo negativo. Yo soy muy tranquila, el es muy tenso, es problemático. Cuando estaba con él, no quería pensar en el futuro”.

T.: ¿Por qué aceptó esa relación triangular?

P.:   No quería un compromiso.

T.: Para ti era un pasatiempo y para tu mejor amiga era su vida. Pero el juego te daba placer sin responsabilidad, sin compromiso.

 Entonces  cuenta  un sueño.
Sueño 
Estábamos en la finca de unos amigos de mis papás, el señor empezó  a decir que venían unos duendes. Cogió una personita con sombrerito; me daba pánico tocarlo, pero lo empecé a tocar y se me fue quitando el miedo.  Empezaron a llegar un millón, histéricos porque habían cogido un duende. Miguel decía que era real aunque no creyeran en él, o en ellos.  Luego me fui a hacer un trabajo con una compañera.

Asociaciones:

-  Duende: tenía gestos de pícaro, se movía mucho, mucho; me daba asco y miedo,  eso me  pasa con los animales, incluso en imágenes. Era como un buho; todo mundo lo tocaba, todo mundo feliz con el buhito.

-  Buho. Convencionalmente es  sabiduría. Tienen cara de traicioneros, me da miedo su mirada.

-  Hombre pequeño. Tramposo, no son hombres,  entre hombre y animal.

T:¿Qué sabe de ese animal?

P: De mi, de mi verdadera esencia.

Interpretación:

El hombre pequeño, el niño, está entre lo animal (que le da asco y miedo), lo instintivo y lo  cultural que lo hace humano, que lo hace hombre. El acercamiento a lo infantil (no civilizado)  al principio le da miedo, pero poco a poco lo va perdiendo y se va acercando a lo animal que es su verdadera esencia

P.: La conciencia humana es construida, la estructuran desde la religión, la ética, la moral la política; la cultura nos manipula a su antojo. La parte animal es el fondo insobornable, la verdadera esencia humana que no ha sido trastocada por la cultura. ¿Qué debe hacer uno, dejarse llevar por el placer?
     
T.: La esencia implica ser egoísta, atropellar al otro, hacer las cosas sin importar el otro.

P.: Pero sería tachada de loca, mezquina, irreverente, detestable, y herir a mucha gente… Pero uno debe se fiel a uno mismo.
¿Por qué siento miedo y asco  ante mi instinto natural?
¿Por qué la cultura lo tacha de malo?
El individualismo se tacha de malo y se contrapone a lo social.
Siempre hay una discrepancia entre lo que uno quiere y debe hacer. La gente quiere hacer lo contrario, seguir su instinto. Esa es la Ley del más fuerte.
Me mortifica que lo que hago, afecte a otros.
Me mortifica renunciar a lo que quiero por complacer.

Es horrible estar entre opuestos. A veces hay que renunciar a uno de los dos.  A veces mi mundo, es un mundo de mentiras. Les miento para complacer. Cada uno tiene una idea de mi, diferente a lo que soy, porque oculto lo que los hiere y decepciona.  Omito cosas y cambio versiones para que no me juzguen, no soy capaz de ser franca. Estudio las personas para saber que les gustaría oír y tengo un trato  especial para cada cual.

A cada persona hay que tratarla  distinto y me adapto fácil y socializo fácil


RESUMEN:

Ella  tiene un saber, el de la traición e hipocresía,  que le permite  aparentar  que es humana,  cuando  actua  desde lo  instintivo.  La salida  para ella  entre los opuestos de lo cultural  y  lo  instintivo  infantil –hombre pequeño-,  es la hipocresía, la traición,  la mentira,  de hacer  y decir  lo que el otro espera   de ella  para  ser  aceptada,  pero pensando  y sintiendo  otra cosa.

Esa no es una salida “íntegra”,  integradora  e  integral.  Permanece dividida  entre lo que  es  y lo que aparenta.

ANALISIS:

Hay varios juicios equivocados en sus afirmaciones:

Ø  Lo esencial del ser humano, es la “racionalidad”, no lo instintivo.
Ø  El instinto no es lo insobornable, de hecho, es el lado más débil de nuestra naturaleza, por la que nos hacemos fácilmente sobornables.
Ø  Lo que construye la cultura (religión, moral, ética), es el super-yo (autoridad interiorizada que normaliza, regula el comportamiento) no la conciencia. Siendo esta (la conciencia), una función del yo, es crítica frente a la cultura y el instinto. Su tarea es encontrar una posición “justa”, ante el uno y la otra. Ese es el gran desafío para cada ser humano, distinto de los demás en las características personales, como en las circunstancias de su historia. Como resuelva ese entramado, es lo que desarrolla “su esencia”, su individualidad, su manera “particular” de inscribirse en la sociedad.
Ø  Una  cosa es ser fiel a uno mismo y otra es ser esclavo de su instinto.
Ø  Esta joven se debate entre dos amos: el instinto al que se somete por placer y el Ego que la manipula por vanidad, obligándola a mimetizarse en el ambiente, aparentando ser lo que el Otro desea que sea, para aceptarla. En ninguno de los dos casos, es un ser humano autentico y opta por ser una hipócrita.

El yo a través de la conciencia, le daría la fuerza de voluntad necesaria, para someter el instinto y el valor para desafiar la cultura que enajena y dice por ejemplo: “si no eres rico, no vales nada” y “si no eres talla 4, eres una mujer fea”, aunque ajustarse a ese parámetro, le cueste la vida.

Ambas, la cultura thanatica y el instinto de muerte; porque la conservación de la vida es función del yo), destruyen “lo esencial” del ser humano: ser razón-hable.

Cuando los “liberales” al igual que esta joven, consideran que liberar el instinto de los límites que la cultura impone (religión, ética, moral, etc), es el camino al “progreso”, se equivocan:

  1. Porque es la regresión a lo infantil del sujeto y lo primitivo de la civilización.
  2. Porque no es progresar, negar la realidad porque resulta frustrante. Cuando un medico dice que no se debe ser promiscuo, no está sumiendo una posición moralista, si bien la moral, así lo prédica. Si dice que hay que disminuir  los carbohidratos y aumentar las vitaminas y proteínas, no está asumiendo una posición de clase, si bien, el acceso a una buena alimentación, es un privilegio de clase. Cuando el psicoanálisis dice que la homosexualidad es un trastorno de personalidad, no está asumiendo una actitud de intolerancia y discriminación, está planteando una realidad; allí hay un trastorno narcisista.

Negar la realidad e irse en contra de “sus leyes”, no conduce por el camino del progreso, sino de la muerte. Esta joven por ejemplo, cuando sigue el placer, el instinto, lo que le gusta, destruye una amistad, por poco la vida de su amiga y una relación de pareja. Cuando no está dispuesta a asumir las consecuencias de ser lo que es, entonces se camufla en la hipocresía de no ser ella misma, sino aparentar lo que el Otro quiere ver para ser aprobada, aceptada. Se sumerge entonces, en un mundo de mentiras. ¿ Donde está lo “esencial e insobornable”?
  
CONCLUSION.

La hipocresía es una forma de evitar los efectos de la educación y la civilización y mantener una actitud  salvaje e infantil.


La educación tiene su límite, solo llega hasta donde el sujeto lo permita y desee. Porque una forma de evitar  las consecuencias  sociales de no aceptar su ordenamiento, es refugiándose en las apariencias, en la deshonestidad, en la hipocresía.